Logo

    Dieta para estas vacaciones

  • Las vacaciones son una excelente época para que los niños disfruten del aire libre y jueguen. Pero este es también un periodo en donde hay que controlar su dieta para que sea saludable y supla sus requerimientos energéticos.

    Ana Lucía Monge Víquez.
    Nutricionista*. 

    Durante el período lectivo, los niños tienen un horario para comer y ejercitarse. Cuando empiezan las vacaciones, esa rutina se “tira por la ventana” y los menores tienen más tiempo libre. Muchas veces, al no tener nada que hacer, recurren a la comida cuando lo que realmente sucede es que están aburridos.

    Durante el año 2007, investigadores de las universidades de Ohio e Indiana analizaron el contenido de grasa corporal de 5.000 niños de preescolar y primer grado de diversas escuelas de los Estados Unidos. Ellos midieron el peso y talla de los niños en varias ocasiones durante el curso lectivo, para calcular su índice de masa corporal (IMC).

    Con estos datos, los investigadores compararon los cambios que sufre 



  • el IMC durante los nueve meses de clases contra los cambios

    experimentados durante los tres meses de vacaciones. Los resultados indicaron que durante las vacaciones el aumento en el IMC promedio fue más de dos veces más rápido que durante el año escolar.

    De manera que, ahora que se acercan las vacaciones, es importante no descuidar la alimentación de los menores. Déjelos que jueguen cuanto les dicte su energía, pero no los deje canalizar un ansiedad mediante la comida, o darse más “lujos” de la cuenta.

    ¿Cómo balancear su dieta?
    Mantenga un horario de comidas y snacks. Desayuno, almuerzo, cena y dos meriendas al día no deben faltar nunca. Esto ayuda a los niños a sentir las señales de hambre del cuerpo y disminuye la “picadera” entre comidas.

    Prefiera bocadillos saludables. Lleve siempre en su bolso o cartera snacks saludables; de esta manera, cuando los niños le digan que 



  • tienen hambre, no recurrirá a comprarles galletas, comida rápida o golosinas.

    Mantenga un horario de sueño. Aunque los chicos estén de vacaciones, trate de que mantengan un horario constante de sueño. Los horarios irregulares impiden mantener un horario de comidas adecuado.

    Recurra al agua y la leche. Utilice agua o leche como bebida predilecta. Las gaseosas y jugos suelen estar cargados de azúcar y no proveen gran cantidad de nutrientes. Ofrézcales leche cuando estén comiendo y fórmeles el hábito de tomar agua cuando sientan sed.

    No premie con dulces. Usar los dulces o postres como un premio le da demasiada importancia a estos alimentos y hace que los niños relacionen un buen comportamiento con comidas azucaradas.

    No coman mucho afuera. Limite la cantidad de salidas a comer durante las vacaciones. Visite solo aquellos restaurantes que los niños



  • realmente disfrutan y hágalo en ocasiones especiales.

    Que se hidraten. Asegúrese de hidratar adecuadamente a su hijo.

     Muchos niños piensan que tienen hambre cuando en realidad lo que necesitan es tomar agua. Haga un esfuerzo para que el agua sea la principal bebida de sus hijos y mantenga botellas con agua en su refrigeradora para que ellos tomen con libertad.

    Que se muevan. La actividad física es el mejor complemento de la dieta. Planifique actividades divertidas para evitar que sus niños se aburran. Recuerde que ellos necesitan al menos 60 minutos de actividad física diaria para estar saludables.

    *La autora es nutricionista de la Clínica Nutriplus. Tel.: 2208-8421. www.nutriplus.co.cr

    *Adaptación Revistas.co.cr. El artículo completo se encuentra en la edición impresa.

Volver a listado de notas
Hablemos de Niños; -nutricion