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    Dieta para la ansiedad

  • Una dieta desequilibrada, pobre en hidratos de carbono, vitaminas y sales minerales, puede entorpecer el buen funcionamiento del sistema nervioso

    La ansiedad puede ser una "señal de alarma" normal, que avisa que se está en peligro. Pero, algunas veces ésta puede estar fuera de control y darle a la persona que la padece una sensación de premonición y de miedo, de que algo mal sucederá sin ningún motivo aparente.

    Este tipo de ansiedad afecta la calidad de vida y es considerada un problema de salud, indica el doctor Ricardo Fernández, pues impide el bienestar e interfiere en las actividades sociales, laborales o intelectuales.

    Existen varios tipos de trastornos por ansiedad como el pánico, la agorafobia, la fobia social, las obsesiones, la ansiedad generalizada, cada uno con sus características propias.

    Si bien se trata de un problema ocasionado por diversos factores (entre ellos los antecedentes
  • familiares), hay situaciones que contribuyen a agravar el trastorno.

    El consumo habitual de bebidas alcohólicas y del tabaco puede dar la sensación de que relajan a la persona, pero a largo plazo empeoran el padecimiento. Lo mismo ocurre con el consumo de la cafeína pues puede aumentar la sensación de ansiedad al estimular el sistema nervioso y dificultar la posibilidad de obtener un descanso reparador por las noches.  

    Muchas personas que padecen de este trastorno ven en la comida un alivio momentáneo a la sensación que presentan, lo cual agrava el problema, pues los puede conducir a un aumento de peso y todas las complicaciones que esto conlleva.
     
    Las siguientes recomendaciones de alimentación pueden ayudar a sobrellevar el trastorno de ansiedad:
    •    Establecer y cumplir con horarios y tiempos de comida: desayuno, merienda de la mañana, almuerzo, merienda de la tarde y cena.
    •    No tener a la mano alimentos altos en calorías, por
  • ejemplo, chocolates, confites, postres elaborados, gaseosas, alimentos de paquete, galletas rellenas y cubiertas, cereales dulces.
    •    Mantener frutas picadas y listas para ser consumidas.
    •    Tener al alcance alimentos crujientes como zanahoria, apio.
    •    Consumir bastante ensalada al almuerzo y a la cena.
    •    Preferir los alimentos altos en fibra, pues dan mayor sensación de llenura.
    •    Beber ocho vasos de líquido al día, evitar bebidas alcohólicas y estimulantes.
    •    Realizar actividad física al menos tres veces por semana para liberar tensión.

    Ejemplo de menú
    Desayuno: una taza de cereal integral sin azúcar con una taza de leche descremada.
    Merienda de la mañana: una taza de papaya, una pera y un yogurt in line.
    Almuerzo: una taza de arroz, ˝ taza de frijoles, una taza o más de ensalada que contenga zanahoria, 30 gramos de bistec magro, fresco sin azúcar y de postre una fruta.

  • Merienda de la tarde: una galleta de avena integral, una bebida caliente o una taza de leche.
    Cena: una porción de lasaña de vegetales, una taza de ensalada o más y refresco sin azúcar.

    *Adaptación Revistas.co.cr. El artículo completo se encuentra en la edición impresa.


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