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    Dieta para la hipertensión

  • La hipertensión ocurre cuando la sangre fluye por los vasos sanguíneos con cierta resistencia, es decir, con una presión mayor que la normal

    De acuerdo con el doctor Ricardo Fernández, una presión sanguínea normal es 120/80 o menor, y una presión sanguínea alta es 140/90 o mayor. Si se encuentra entre 120/80 y 140/90 la persona padece lo que se conoce como "pre-hipertensión".

    El cumplimiento con el tratamiento que el médico prescribe es clave para lograr un buen control de los niveles de presión, pero una dieta saludable y bien equilibrada es el mejor complemento para sobrellevarla.

    La principal recomendación de la nutricionista Anette Mora es eliminar el exceso de sodio de la dieta, pues se relaciona con la retención de líquidos en los tejidos del cuerpo y, por tanto, con el incremento de los valores de tensión. Cuanto menos sodio contenga la dieta, más fácil será eliminar su exceso por la orina y, así, contribuir a normalizar los niveles de tensión arterial.


  • La nutricionista Mora señala que es importante:

    •    Mantener un peso adecuado con una alimentación balanceada.
    •    Limitar el consumo de sodio. El sodio no solo se encuentra en la sal de cocina, también está en productos como condimentos concentrados, ajinomoto y salsas. La cantidad de sodio que una persona con hipertensión puede consumir varía y depende de los niveles de presión manejados; van de media a una  cucharadita de sal por día, es decir, de 1500 a 2500 miligramos de sodio diarios.  Algunos alimentos procesados contienen cantidades elevadas de sodio; por tanto, se debe de disminuir su consumo (papas tostadas, maní salado, bizcochos, sopas deshidratadas de paquete, encurtidos, aderezos, embutidos, quesos y  productos que contengan preservantes a base de sodio). 
    •    Aumentar el consumo de alimentos fuente de potasio, como las frutas y vegetales frescos.
    •    Reducir el consumo de grasas saturadas y 
  • colesterol, como factor de prevención cardiovascular.
    •    Escoger las carnes más magras y quitar la grasa visible antes de su cocción, así como desgrasar los caldos de carne o pollo en frío.
    •    Aumentar el consumo semanal de pescado fresco.
    •    Aliñar los platos con vinagre de manzana o vino, limón, condimentos naturales como ajo, cebolla, cebollino, puerros, hierbas aromáticas como albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana y especias como pimienta y azafrán, como sustituto de la sal. 
    •    Evitar el consumo de alcohol, pues su exceso aumenta la presión arterial.
    •    Eliminar el tabaco por ser un factor de riesgo ante enfermedades cardiovasculares.
    •    Practicar ejercicio físico moderado de forma regular, para ayudar a mejorar el control de la tensión arterial.
    •    Controlar el estrés, pues de manera sostenida produce elevaciones de la tensión arterial. 

    Ejemplo de menú
    Desayuno: Gallo pinto, huevo revuelto, café o té y naranja.

  • Merienda: Papaya.
    Almuerzo: Puré de papa, pollo con vegetales, ensalada de repollo blanco o morado, culantro y tomate picado y limonada.
    Merienda: Tostada de pan integral con queso y té.
    Cena: Pasta en salsa de tomate natural con fresco de cas.

    *Adaptación Revistas.co.cr. El artículo completo se encuentra en la edición impresa.

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